
El recinto cuadrado rodeado por el foso de Chiang Mai apenas mide 1.5 km de lado, lo que convierte su densa concentración de templos históricos en un placer para explorar sin prisa a pie o en bicicleta de alquiler. La joya es Wat Chedi Luang, cuyo enorme chedi de ladrillo, iniciado en 1441, llegó a superar los 80 metros de altura y albergó el Buda de Esmeralda, hasta que un terremoto del siglo XVI le arrancó la parte superior y dejó el monumental muñón erosionado que ves hoy. A poca distancia a pie, el elegante Wat Phra Singh muestra la arquitectura lanna en su máximo esplendor y guarda el venerado Buda Phra Singh, mientras que Wat Chiang Man, el templo más antiguo de la ciudad, de la época de su fundación en 1296, custodia un chedi rodeado de elefantes de piedra. Varios templos organizan amenas charlas con monjes (monk chat) en las que los visitantes pueden conversar con monjes jóvenes sobre el budismo y la vida cotidiana. Ve temprano para evitar el calor y las multitudes, viste con recato, con hombros y rodillas cubiertos, y descálzate antes de entrar en las salas de oración.
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