


A un corto paseo del pueblo de Göreme, este conjunto de iglesias, capillas y refectorios excavados en la roca, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue una de las comunidades monásticas más importantes de Anatolia aproximadamente entre los siglos X y XII. Compacto y fácil de recorrer a pie, es la mejor introducción al patrimonio de iglesias rupestres de la región. Una docena de capillas horadan la blanda roca, y varias conservan vivos frescos bizantinos de santos, de la Natividad y de la vida de Cristo en ocre, azul y rojo intenso, notablemente intactos para su antigüedad. La joya es la Iglesia Oscura (Karanlık Kilise), cuyas pinturas son las más bellas y mejor conservadas de todas gracias a su escasa exposición a la luz; requiere una pequeña entrada aparte y merece la pena. Senderos y algunos tramos de escaleras unen las capillas alrededor de una hondonada central de roca. Ve temprano o a última hora para evitar a los grupos de los autobuses turísticos y el sol deslumbrante del mediodía, usa calzado resistente y dedica a los frescos más tiempo del que esperas.
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